"La
concepción y el concepto de soberanía. Particular
referencia al Artículo 1.2 de la Constitución española
de 1978"
Esta página recoge el resultado de la "Tesis doctoral" realizada bajo el título del encabezamiento. En ella se
defiende la perennidad del concepto de soberanía,
alumbrado por Jean Bodin en su ya clásica definición
de la misma, significando a su vez la necesidad de un trabajo de
investigación como el que en ella se aborda porque, a pesar
de ser la soberanía la cuestión que mejor ha de ser
entendida al tratar sobre el Estado, su noción no siempre
es homogéneamente entendida, ni su significado, por tanto,
se comparte de manera uniforme y precisa.
Igualmente se incluyen - y se seguirán incluyendo en posteriores actualizaciones de esta página - los trabajos de investigación que continuamos realizando sobre el devenir histórico, filosófico y político sobrevenido con posterioridad a la clásica definición de la soberanía alumbrada por Jean Bodin.
Es cuestión que no se discute que la soberanía sólo
puede comprenderse escudriñando las luchas históricas
de los Estados para afirmar su existencia y que es en medio de las
guerras civiles que dividen a Francia durante el reinado de Enrique
III, cuando nace, con Bodino y su definición de soberanía,
una nueva doctrina del Estado.
Estas luchas irán afirmando la existencia de los entes que
hoy conocemos como Estados y serán las que, en su devenir
histórico, irán conformando la concepción de
la soberanía, determinando con ello la gestación y
nacimiento del llamado Estado moderno.
Tres son los poderes que en el curso de la Edad Media se verán
enfrentados en esa contienda: la Iglesia, el Imperio y los grandes
señores feudales.
Con estas premisas, nos propusimos para este trabajo, escudriñar,
no sólo en los albores de la Edad Media para penetrar en
los arranques de esas luchas, sino que, haciendo un gran esfuerzo
de imaginación y yuxtaposición de ideas, hechos y
teorías, optamos por remontarnos a la mismísima gestación
del Estado antiguo, para tratar de ver si, tanto en llos albores de la "polis"
griega como después en los del Imperio romano, se conoció
- o pudo conocerse - la noción de soberanía. Las vivencias
y experiencias de tan largo recorrido son las que nos han proporcionado
el necesario soporte a la concepción del concepto de soberanía
que, finalmente, culminaría en el alumbramiento de la definición
de Bodino; tema fundamental de nuestra labor de investigación
y eje sobre el que pivota este trabajo y que analizamos
en profundidad desde diferentes perspectivas.
El análisis que hacemos sobre la definición y el concepto
de soberanía, aborda las teorías de Jean Bodin - reconocido
por la mayor parte de la doctrina como el teórico de la soberanía
- quien las desarrolla y concreta en "Los seis libros de la
República". Los razonamientos y argumentaciones, esparcidos
por toda su obra, nos ilustran en nuestras reflexiones finales y
de ellos, igualmente, nos servimos para fundamentar nuestras aportaciones
y conclusiones.
Hemos procurado, en primer lugar, seguir fielmente la exposición
de Bodino en su República, tratando de situarnos espacialmente,
en el momento y lugar en los que se desenvuelve el autor para su
relato, intentando, en lo posible, abstraernos de las numerosas
réplicas y contrarréplicas posteriormente sobrevenidas.
Desde esa situación, hemos querido perseguir el fundamento
y justificación a sus explicaciones, esforzándonos
por valernos, solamente, de aquellos conocimientos, autores y obras,
de los que pudo haberse asistido Bodino en sus argumentos y razones.
El epígrafe de los "Antecedentes remotos", así
como el de los "Antecedentes más próximos",
ha sido nuestra intención abordarlos sin el reflejo y la
influencia directa de la definición que, de la soberanía,
encumbra Bodino. Estas rúbricas han sido cimentadas, pues,
no tanto en la definición en sí, como en las claves
que posibilitaron el alumbramiento de la misma.
Para poder discernir las inclinaciones de Bodino en su concepción
de la soberanía, hemos reparado previamente sobre la concepción
y el concepto que Bodino tiene de una "república"
para, así, mejor entender la definición que nos legaría
de "soberanía".
La elección del "estilo" en que se muestra este
trabajo, viene, en parte, motivada por la necesidad detectada de
compendiar, de manera asequible y práctica, los elementos
básicos referentes a la concepción y el concepto de
soberanía y, al mismo tiempo, nuestro deseo de acercar su
conocimiento a todo aquel que lo necesitase y lo pudiera demandar.
Finalmente, hemos de concluir
que, que la concepción de la soberanía culmina con
el alumbramiento de la definición de Bodino. Que, tal definición,
es conferida por éste como el instrumento necesario para
el fin que se proyecta: Conseguir un recto gobierno que se concrete
en un determinado ideal de república. Que ambas definiciones,
soberanía y república, se integran y perfeccionan
entre sí, al estar formuladas en el marco de una misma y
determinada "teoría", de la que, como es generalmente
reconocido, emerge y se conforma el llamado "Estado moderno".
Y que, en definitiva, toda esta teoría se afianza en torno
a la soberanía, cual piedra angular que mantiene enhiesta
la "bóveda" que envuelve y sostiene a ese Estado
y que, a su vez, engarza todos y cada uno de los elementos que lo
componen. De tal manera que, el "modelo" resultante, concebido
y formulado por Bodino, nace, así, fuertemente blindado al
posible acecho de intencionadas acometidas que, ante el incumplimiento
de los principios que lo sostienen, aun sin quizá pretenderlo,
pudieran horadar sus cimentaciones, hasta el extremos de hacerlo
tambalear, erosionado por las oscilaciones incontroladas de sus
basamentos, con el grave peligro de su desmoronamiento y, quien
sabe, si su posible destrucción y, con ello, la desintegración
del Estado mismo.